Armonía

Luis, el cantante amateur, había intentado por todos los medios de que su exnovia volviera con él. A Marta, conocida por su amor a la música, le llegaban cada día flores; cartas y paquetes cuidadosamente envueltos. Esos presentes se acumulaban al final del vestíbulo y no pasaban de allí.

Luis nunca supo por qué Marta se alejó tan súbitamente de él pero aún así decidió recuperarla, y sabiendo la debilidad de Marta por la música, tenía un último plan antes de dejarse vencer.

-Si logro posicionar una canción en el número uno que diga lo mucho que la quiero, ella volvería a mí – se dijo a sí mismo.

Así que Luis empezó a escuchar todas las canciones de amor que pudo encontrar. Recolectó todos los “lugares comunes” de dichas letras. Armó sus 4 estrofas perfectas con rima y le agregó una melodía pegajosa.

Para el último lunes de abril aquella canción fue el éxito del momento pero para desgracia de Luis, este no tuvo nunca una respuesta de su amor.

Ese mismo día, Marta salía de su quinta cita con el otorrino. Sostenía un papel en sus manos mientras finas gotas lo humedecían.

En él podía leerse lo siguiente:

“Marta no hemos tratado antes con tal pérdida repentina y total de la audición, lo lamento no podemos sanar su cóclea”.

Related posts:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *