Nocturno

CALOR, sólo sé que hace calor. La madrugada avanza mientras yo me SIENTO en un grado de retroceso, PUES me siento como quien se monta en escaleras eléctricas mirando hacia AL LADO contrario. Aunque TENGO ganas de dormir, mi mente no me lo permite, algo me inquieta. ¿Cómo llegué A esta estado? Lo que sé, es que QUIEN no acepte que ha estado en esta situación de insomnio debe estar mintiendo. No es que ME compare  con la noche pero todo está sumamente tranquilo.  No fue un sonido lo que me DESPERTÓ. No entiendo CON qué instrumento guiarme en estas situaciones. Estoy tranquilo porque sé que en vela me acompañan los APASIONADOS trabajadores nocturnos que al otro día llegan anunciando su llegada con BESOS a su familia. ¿Por qué estoy así? ¿Acaso no lo lees?

Arroz con leche

Presente una vez más buscando respuestas a mi viaje pasajero. Encuentro emociones, paisajes, instintos fuera de lugar. Puedo divisar obstáculos extraños e invisibles bloqueando mi paso. Entre ellos pensamientos, ideas, costumbres y tradiciones sin verdadera importancia.

Me veo de pronto tratando de elegir entre un sólido, un sólido con sal, común y corriente, cocido con esquemas y aprobaciones. Por otro lado líquido también salado, un suero que corre y baña sutilmente nuevas experiencias que están fuera de lo común.

Ambos los observo como iguales, a pesar de sus múltiples diferencias, pues ¿cómo diferenciar entre cálido o frío, sombra y luz, entre un pelo corto y un pelo largo…? Me veo inhalando sus esencias mientras descubro sus virtudes, entre ellas un dulce aroma, que hace que crezca, me exalte, me excite, me incite y emocione.

Deseo el infinito, sea cual sea su presentación, siempre y cuando me sacie con su ser. Pues deseo contenerlo en mis adentros mientras voy andando por el mundo. Me vería sonriéndole a mi camino, rodeado de su dulce aroma, que surgió de un agregado de sales, combinado en uno solo y totalmente indiferenciado.

Viviría feliz cantando, inspirado por aquel aroma ya descrito,  que brotó de lo más profundo y llegó para mejorar su ser y el mío. Cantaría algo como:

“…No quiero una señorita, ni que sea de la capital, ni que sepa cocer, ni que sepa limpiar, solo quiero a alguien que me abra la puerta…”